miércoles, 20 de febrero de 2008

Saul y la Adivina de Endor

Introducción

El relato de Saúl cuando este consulta una pitonisa para hablar con Samuel en 1 Samuel 28 perturba a muchas personas con la cuestionante de si fue realmente Samuel el personaje que hablo con Saúl, un espíritu engañador o una trampa de la mujer adivina. A mi entender la interpretación de este hecho histórico se pone complicado por causa del prejuicio teológico con el que nos acercamos a él, es decir, si nos acercamos a este texto con ideas preconcebidas la interpretación variara conforme a dichas ideas, pero si nos acercamos a dicho texto con una verdadera actitud de escuchar lo que Dios nos dice, así como lo hizo Samuel en 1 Samuel 3:10 (habla que tu siervo escucha) veremos que este relato y su significado para nada es complicado.

Debo aclarar que el ideal de acercarnos a estudio de la Palabra sin prejuicio es muy difícil de conseguir, por no decir que es imposible, todos nos acercamos al estudio de la Palabra o de cualquier otro material con ciertas ideas preconcebidas, lo que si es importante y fundamental para un estudio sano y apegado a la verdad es que aquel que desarrolla el estudio permita que sus ideas o prejuicios sean moldeados por la verdad de Dios y en la medida que este proceso se da estaremos seguros de que nuestro estudio representa una verdadera exégesis del texto bíblico, donde nuestra mayor preocupación es descubrir lo que el autor bíblico nos quiere decir y no lo contrario a la exégesis, donde ponemos al autor a decir lo que nos interesa que diga.

Habiendo hecho la aclaración, propongo que nos acerquemos al estudio del texto de 1 Samuel 28 con el siguiente esquema: En primer lugar veamos el contenido del texto, donde consideraremos simplemente lo que el texto dice tomando como base la lectura simple del mismo y algunos principios elementales de hermenéutica. En segundo lugar, veremos algunas interpretaciones del texto, lo que opinan otros sobre el pasaje, para luego dar nuestras conclusiones. Observa que el método de estudio que te estoy proponiendo es éste: Estudiar el tema de manera personal procurando escuchar sólo la voz de Dios, que nuestra mayor disposición sea la de rendir nuestra voluntad a Dios. Tener en cuenta lo que otros hombres de Dios han dicho sobre el tema y sacar nuestras conclusiones. Pasemos, pues si mas preámbulos al primer punto.

I.- El Contenido del Texto

El texto se puede dividir de manera natural en cinco partes, las cuales señalamos y comentamos brevemente.

1.- Una breve introducción (1 - 4)
En los versículos 1 al 4 el autor introduce el acontecimiento aclarando algunos puntos importantes que describen la situación en que se da nuestra historia. Lo primero que se nos dice es que los filisteos habían reunido su ejército para la guerra con Israel, y que David, aquel que resultaba ser el gran temor de Saúl, estaba con ellos. En segundo lugar se nos recuerda que Samuel había muerto y que todo Israel lo había llorado, este acontecimiento fue mencionado por primera vez en el capitulo 25. Por último se nos dice que Saúl había echado los médium y espiritistas de Israel, con esto Saúl estaba poniendo en vigencia la ley contra la hechicería (ver Éxodo 32:18; Levítico 19:31; 20:27 y Deuteronomio 18:10). Estos elementos aclaradores son de suma importancia para entender esta historia.

2.- La Actitud de Saúl Ante el Enemigo (5 - 7)
Al contemplar el ejército enemigo Saúl tuvo miedo y se turbo en gran manera lo que le llevó a hacer lo que era correcto, consultar a Dios. Pero el Señor no le respondió, por ninguno de los medios lícitos utilizados en aquella época para conocer la voluntad de Dios, es decir, por sueño, Urim o profeta.

Al fracasar Saúl en su búsqueda licita, penosamente le vemos repetir el mismo patrón de pecado por el cual Dios le desechó, su pragmatismo lo mueve entonces a hacer uso de recursos ilícitos, cometiendo el mismo pecado relatado en 1 Samuel 13:8-14, cuando ofreció el sacrificio, lo cual no le era lícito, pues sólo debía ser hecho por los sacerdotes. Saúl no esperó en Dios, sino que se lanzó a hacer uso de otros medios, y es entonces cuando se decide a consultar la adivina.

3.- Saúl y la Adivina (8 - 14)
Ante su encuentro con la adivina, Saúl se disfraza para no ser conocido. Cuando llega no se nos dice que la adivina lo conoció, más bien se nos habla de que esta se asegura de que no se le vaya a delatar delante del rey Saúl, lo cual logra obteniendo una promesa de seguridad. Vemos entonces que una vez asegurada esta parte procede con el siguiente paso, saber a quien se ha de invocar. La mujer hace su proceso de invocación, el texto no lo explica, pero dice el autor divino que la mujer vio a Samuel, no nos da lugar para pensar en ninguna otra cosa. Observemos el asombro con el que lo hace y al mismo tiempo se da cuenta de que aquel personaje que le visitaba era Saúl. Pero Saúl la tranquiliza confirmándole su promesa de guardar su vida. La adivina procede a describirle el ser que había subido, lo cual le asegura a Saúl que es Samuel.

En este pasaje, el texto clave para resolver nuestro problema, esta en el versículos 12, el autor divino nos dice que la adivina vio a Samuel y a mi entender esto tiene más valor que la interpretación del mejor teólogo, pues no hay mejor interprete de la Escritura que el mismo autor, pero la siguiente sección, da mucho más fuerza a este argumento.

4.- El Diálogo Entre Saúl y el Espíritu (15 – 19)
En estos versículos de una manera inadvertida, la adivina sale de la escena para dar paso al dialogo entre Saúl y el espíritu evocado, el cual el autor divino insiste en que es Samuel (ver los versículos 15 y 16). El desarrollo de este dialogo se realiza sobre la base de dos preguntas que realiza Samuel. La primera es respondida por Saúl, donde le muestra al profeta su turbación y la segunda es contestada por el mismo Samuel, donde le explica a Saúl la razón de su estado, recordándole la causa por la que Dios le había rechazado, pero además profetizándole lo que habría de pasar.

5.- El Resultado de la Búsqueda de Saúl (20 - 25)
Penosamente el resultado no fue consolación para el alma de Saúl, sino más bien una mayor turbación. Esto no ha de extrañarnos, pues es el mismo resultado que se obtiene cuando se hacen las cosas conforme a nuestros deseos y caprichos o impulsados por las circunstancias, que fue el caso de Saúl, y no conforme a la voluntad de Dios. Observemos nuevamente como en el versículos 20 el autor divino vuelve a insistir que fue Samuel el que pronuncio esas palabras y no un espíritu engañador, ni otra persona. Hago énfasis en esto porque es un énfasis que hace el autor divino el cual no debemos dejar pasar por alto si nuestro mayor deseo es ver la realidad de lo que el pasaje esta diciendo.

Finalmente vemos en este pasaje la compasión de la adivina y los siervos de Saúl. En medio de su gran turbación y dolor, el prójimo le socorrió, pero que terrible es ver que no hay verdadera paz donde Dios ha declarado la guerra.

II.- Algunas Interpretaciones

Al llegar a este punto es normal que tengamos nuestras conclusiones y estoy casi seguro de que el lector dirá que ya sabe a la conclusión que he llegado, sin embargo, debemos ser justo y escuchar a los demás, con el propósito de asegurarnos de que nuestra posición es correcta bíblicamente. Recordemos que a través de la historia Dios ha tenido siempre hombres fieles que se han encargado de enseñar su Palabra de una manera íntegra y que es buenos que le atendamos, pues no hay nada nuevo debajo del sol.

Con esto en mente veamos algunas opiniones a favor y en contra de si fue Samuel o no el espíritu que hablo a Saúl antes de plantar una conclusión definitiva. Me abstengo de hacer comentario a las citas para que el lector tenga mayor libertad en su análisis.

En el Comentario Bíblico Mundo Hispano sus autores nos dan las siguientes opiniones:

“La experiencia de Saúl, Samuel y la pitonisa de Endor perturba a muchas personas en estos días que está reviviendo el espiritismo. Pero para mí —dice J. B. Chapman en el Comentario Beacon— hay dos explicaciones que pueden ser satisfactorias: Samuel apareció por especial providencia de Dios, y su aparición fue un juicio sobre el malvado rey y una sorpresa para la pitonisa, cuyas acostumbradas maniobras falsas fueron oscurecidas por esta inesperada intervención divina; o se trató de otra pretensión infundada de la mujer a la cual el perturbado corazón del rey prestó asentimiento. Creo —dice este autor— que nueve de cada diez experiencias del espiritismo pueden ser explicadas sicológicamente, incluyendo la telepatía, y lo que en ellos no es humano es directamente del diablo.”

“Esto es lo que piensan muchos de los intérpretes de las Escrituras y de este suceso en particular. Saúl fue una víctima de la espiritista que se vengó de él y lo engañó como a un chiquilín cualquiera aprovechando las circunstancias de su desesperación, quien a pesar de su dignidad no dudó en disfrazarse, aunque su estatura y su modo lo denunciaba desde lejos. Sencillamente Dios lo cegó, como parece, y lo obvio fue que la pitonisa usando de su poder de seducción se vengó del infeliz rey, engañándolo como a cualquier hijo de vecino para que la humillación fuera completa. Consultar 1 Crónicas 10:13, 14 y Deuteronomio 29:29.”

“La adivina vio un “ser divino” (lit. dioses) que subía (verbo singular). Cuando esta palabra plural (dioses) se usa con verbos singulares se puede referir a dioses falsos, ángeles u otros seres sobrenaturales. Probablemente aquí se refiere al último, como traduce la versión Berkeley: “una forma parecida a un dios”. Por la descripción Saúl le reconoció como Samuel (ver 1 Sam. 2:19 y 15:27 donde identifica su manto que vestía en vida). En este momento Samuel evidentemente habló directamente a Saúl dejando fuera a la médium. La conversación que sigue excluye a la adivina, algo inusitado y no sigue el molde de un caso clásico del espiritismo. No forma ningún patrón para los que procuran justificar la práctica de comunicarse con los muertos por medio del espiritismo.

Se ha discutido mucho el caso de Samuel, si realmente era Samuel o si era un espíritu que le imitaba. Los judíos a través de los siglos, según Carroll, aceptaban el texto lit. como es. Y según el libro apócrifo Eclesiástico 46:20 dice: “Después de su muerte Samuel profetizaba y manifestó al rey su fin, y levantó su voz desde la tierra en profecía.” Josefo, el historiador judío, también acepta este pensamiento, que Samuel realmente apareció. Pero añade que Dios le envió y que no vino por la evocación de la adivina. La LXX parece verificar esto con su traducción de 1 Crónicas 10:13. Dice: “Así que Saúl murió por sus transgresiones, habiendo transgredido la palabra de Dios, no guardándola, porque buscó a una adivina y Samuel el profeta le contestó...” Si así fuera, sería el único caso de ello en la Biblia y de ninguna manera establece la práctica o la posibilidad de evocar a los muertos. Jesús conversaba con Moisés y Elías en el monte de la transfiguración (Mat. 17) y evidentemente los tres apóstoles oían. Se les permitía entrar por un solo momento en el mundo celestial. Pero resultó para su bendición y no para maldición como en el caso de Saúl.

Algunos señalan el hecho de que Samuel le indicó que al día siguiente estaría con él, pero que realmente serían tres días. De esta manera piensan probar que no hubiera sido Samuel porque él hubiera dicho la verdad. Parece sin embargo, que fue al día siguiente que Saúl y sus hijos murieron. El relato del cap. 29 es algo que hubiera pasado antes o mientras y no es necesariamente cronológico. Saúl además no vio nada simulado o ficticio en su encuentro con Samuel. Al contrario, el mensaje de Samuel, como siempre, le dejó postrado y sin fuerzas. Saúl, por querer saber lo que no le tocaba saber, consultó a una encantadora y pagó con su vida el precio de su transgresión según la ley.”[1]

Matthew Henry dice al respecto:

“Todo muestra que no fue fraude o truco humano. Aunque la mujer no podía hacer que Samuel fuera enviado, la búsqueda de Saúl sería la ocasión para ello. La sorpresa y el terror de la mujer probó que esta era una aparición inesperada y desacostumbrada. Saúl había despreciado las solemnes advertencias de Samuel durante su vida, pero ahora que esperaba, como desafiando a Dios, conseguir algún consejo y aliento de parte de él, ¿no iba Dios a permitir que el alma de su profeta ya ido se apareciera a Saúl, para confirmar su sentencia anterior y proclamar su condena? La expresión “estaréis conmigo tú y tus hijos” no significa otra cosa que estarán en el mundo eterno. Refleja mucha solemnidad el que Dios permitiera que el alma de su profeta fallecido viniera como testigo desde el cielo para confirmar lo que había dicho en la tierra.”[2]

En el Comentario exegético y explicativo de la Biblia - Tomo 1 encontramos el siguiente punto de vista:

“Esta historia ha producido muchas discusiones en cuanto a que si hubo una aparición verdadera de Samuel o no. Por una parte, la profesión de la mujer, profesión que estaba prohibida por la ley divina; la falta de voluntad de Dios para responder a Saúl por los medios divinamente establecidos; la edad bien conocida de Samuel, su figura y su vestimenta, las cuales la pitonisa misma podría representar o hacer representar por un cómplice; la aparición que evidentemente estaba a alguna distancia, envuelta y sin ser vista realmente por Saúl, ya que éste ha de haber estado postrado en actitud de homenaje, ha de haber impedido que Saúl distinguiera a la persona aunque hayan estado cerca mutuamente y aunque la voz, que aparentemente salía de la tierra, haya llegado hasta Saúl; lo vago de la información, por la cual se le comunicó a Saúl mucho de lo que pudo haberse sabido mediante conjeturas naturales en cuanto al probable resultado del conflicto que se acercaba; todo eso, y la representación que produjo la mujer, ha producido en mucha gente la creencia de que esto fue un mero engaño. Por otra parte, muchos escritores eminentes (teniendo en cuenta que la aparición vino antes que las artes de la mujer fuesen puestas en práctica; que ella misma fue sorprendida y alarmada; y que la predicción de la muerte de Saúl y de la derrota de sus fuerzas fue hecha con claridad y firmeza), opinan que Samuel realmente apareció.”[3]

Otro autor nos dice en su página web:

“En cuanto a 1 Sam. 28:3-14 usted dice, “Yo entiendo que al decir el v. 13, ‘he visto dioses que suben de la tierra’, se refiere a demonios, y uno de ellos se transformó en Samuel para engañar a la mujer y luego a Saúl”. Es cierto que la mujer dijo, “He visto dioses que suben de la tierra”, pero su sorpresa indica que ella misma no era capaz de efectuar tal fenómeno. Ella solía obrar con engaño pero en esta ocasión había realidad.

El texto no dice que algún demonio subió disfrazado como Samuel. Repetidas veces el Espíritu Santo mismo dice que fue Samuel. “Y Samuel dijo” (vers. 15, 16); “las palabras de Samuel” (v. 20). Es obvio que Dios quería dar a conocer que en ese momento Samuel estuvo presente y que él mismo habló. Compárese Mat. 17:3.

Además, Samuel pronuncia una profecía y su cumplimiento. De esto la mujer no era capaz de saber. Lea con cuidado las palabras de Samuel. El diablo no habla así. Satanás no exhorta a los hombres por haberse apartado de Dios. Satanás no habla de las consecuencias de la desobediencia a Dios. Samuel está reclamando a Saúl diciendo, “tú no obedeciste a la voz de Jehová, ni cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy”. Le está predicando. Le está hablando de sus pecados y rebeliones y explicando cómo y por qué Dios le está castigando. Estas no son palabras de ningún demonio disfrazado como Samuel. Es Samuel mismo.”[4]


III.- Conclusiones

El texto es claro completamente en cuanto a quien es aquel que habla con Saúl y de una manera muy marcada el autor divino lo enfatiza, se trata de Samuel. Decir otra cosa es no ser fiel al texto y requiere de una argumentación que en la mayoría de los casos raya en lo fantástico y extraordinario, añadiendo al texto cosas que verdaderamente no tiene o difíciles de implicar.

Varios argumentos fuertes podría traer para confirmar mi punto de que este espíritu es Samuel, pero ninguno tiene el peso que el que he venido enfatizando: El autor divino dice que es Samuel.

Que el Dios del cielo nos de la humildad y sabiduría necesaria para creerle a El y no a nuestro corazón.


[1] Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. (1993-<1997).
[2] Henry, M. (2003). Comentario de la Biblia Matthew Henry en un tomo. (247). Miami: Editorial Unilit.
[3] Jamieson, R., Fausset, A. R., & Brown, D. (2003). Comentario exegético y explicativo de la Biblia - tomo 1: El Antiguo Testamento (244). El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones.
[4] http://www.verdadespreciosas.com.ar/documentos/Editor/Saul_y_la_adivina_de_Endor.htm.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

ESTIMADOS HERMANOS, ME PARECE EL ESTUDIO BIBLICO EXELENTE, MUY COMPLETO Y BIEN FUNDAMENTADO.
ME HA QUEDADO, MUY CLARA LA ENSEÑANZA Y LA POSTURA, DE QUE REALMENTE EL ESPIRITU DE SAMUEL; BAJO LA AUTORIDAD DE DIOS, ESTUVO PRESENTE NUEVAMENTE EN EL MUNDO DE LOS VIVOS.

COMPARTIRE ESTE ESTUDIO CON AMIGOS Y HERMANOS CRISTIANOS PARA QUE ASI CRESCAN EN CONOCIMIENTO, VERDADERO Y TEXTUAL, DEL MISMO CONTEXTO BÍBLICO..

UN SALUDO ESPECIAL, Y MUCHAS BENDICIONES...

Anónimo dijo...

Amados hermanos, si verdaderamente creemos que Dios envió, a requerimiento de una hechicera, a Samuel paa entrevistar a Saúl, entonces debemos arrancar de la Biblia, las páginas donde se condenan brujería, hechicería e idolatría.
Dios es un Dios de órden, entonces sería cierto que Dios creó la tierra desordenada y vacía y no que acontecieron tiempos Kairos entre Gn.1:1 y 1:2, lo que declararía que Dios no es ordenado y todos sus mandamientos sobre el ocultismo SON MENTIRAS.
Pero Él no es hombre para mentir, ni hijo de hombre para volverse atrás.
La Biblia, nos previene acerca de los falsos maestros (Jud.1:3-12)
Me despido y los bendigo en el nombre de Jesús y por favor recordemos y pongamos por obra 1P.5:8. Amén

Wildo Ruiz dijo...

Amado Hermano:

Realmente me parece extraña tu argumentación, pues para desmentir lo que digo en el estudio tienes que tomar cada declaración y con argumentos bíblicos presentar el error.

Por otro lado tu deseo de defender algo estás creando un gran problema, pues como te habrás dado cuenta uno de los argumentos que utilizo para demostrar de que se trataba de Samuel y no de un espíritu engañador es que la Biblia así lo dice, negarlo te lleva a cuestionar la veracidad de la Biblia misma o te demanda una explicación de interpretación al respecto.

Concluyo diciendo lo siguiente que posiblemente dé orden a tu argumentación, y es que la prohibición divina sobre algo no implica necesariamente que no exista. Es cierto, y estoy completamente de acuerdo contigo de que Dios prohíbe tales prácticas, pero eso no significa que sea imposible hacer volver al espíritu de un muerto, pues la Biblia no lo dice, sino que por el contrario nos presenta un ejemplo en esta historia que nos deja ver su factibilidad, aunque haya sido por eso solo vez y sin que esto entre en contradicción con otras enseñanzas y mandatos de la Palabra.

Que nuestro buen Dios use este comentario para aclarar tu observación.

Anónimo dijo...

Bueno sinceramente me parece muy lógico este estudio y muy explicado. Yo también creo que Dios sí envío a samuel a profétisarle a saúl . Por que la biblia es explícita y enfatiza que samuel hablo a saúl y menciona el nombre de jehová en varias ocaciones. Y en referencia a la profecías, toda profecía que no es de Dios no se cumple, y por el contrario toda profecía que viene de parte de Dios se cumplirá y así sucedió doy está historia. Lo que samuel dijo a saúl se cumplió. Gracias por su estudio y que Dios lo bendiga

Anónimo dijo...

hermanos creo que la palabra de DIOS es para escudrinarla por eso el senor nos dice que estudiemos,samuel fue un profeta y todo lo que le dijo a saul todo se cumplio la desobediencia aun su muerte el enemigo no es profeta no te va a decir que dia vas a morir entonces yo si creo que samuel se le aparecio a saul si jesus se les aprarecio a sus dissipulos ellos creian que era un fantasma.asi mismo el espiritu de samuel se aparecio bueno es mi opinion

Mairelis dijo...

Amado hermano Wildo:
Por años estuve equivocada al respecto de esta cita, cuando por primera vez me dicen que era Samuel no lo acepté. Pero oré al Señor y le pedí revelación. Al comenzar a escudriñar le doy gracias al Señor por su estudio. No cabe duda recibí de parte de Dios que fue Samuel. Este estudio lo compartiré con mi familia y Gloria a Dios que podré compartir con otros esta verdad.

Wildo Ruiz dijo...

Doy gloria a Dios Hermana por su obra en ti, sin embargo ten pendiente que algunos no quedaran convencidos, pero la obra es de Dios. Ante las dificultades apela siempre al texto y a lo que el Espíritu Santo quiso transmitirnos y recuerda el importante principio de que la Biblia es infalible.

ungido dijo...

Estimados hermanos si, es factible que fuese el espíritu de Samuel y obviamente la intervención de Dios en esta historia.Y si la palabra de Dios enfatiza en que no se debe invocar a los muertos es por que de verdad se puede lograr por eso Dios lo prohive

esmeralda santana dijo...

En realidad no podemos ponerle ni quitarle a la palabra de Dios El es quien manda en la vida y en la muerte.Esto fue una realidad.Solo que debemos tener el mayor cuidado al tratar este tema con la Iglesia ya que es un tema muy delicado. cuidado con estas practicas si alguno cae en ella tendra problemas con dios.Dios les bendiga.

esmeralda santana dijo...

Que buen estudio. Dios puede hacer esto y mas pero eso es Dios.cuidado con estas practicas. y al tratal este tema.

caleb dijo...

caleb_cm979@hotmail.com

El Dios de Paz Bendiga vuestro ministerio
Sinceramente
Su hermano Caleb

Anónimo dijo...

PARA MI PARECER DEACUERDO AL TEXTO Y CONTEXTO ES SAMUEL , DE VERDAD GRACIAS POR SU TIEMPO Y DEDICACION PARA ESTA ENSEÑANZA , DIOS SIGA DANDO GRACIA Y SABIDURIA. ME GUSTARIA ESTAR EN CONTACTO CON USTED, BENDICIONES

Anónimo dijo...

Wow varón le dio gloria a Dios por este estudio pues tuve una conversación con algunos ministros referente a este tema y les trataba de explicar lo que usted con tanta claridad. Y créame que lo hice con el esfuerzo por que ellos no le quitaran (aunque nunca lo podrán hacer) la soberanía de Dios pero lo que hicieron fue burlarse de mi y tratarme como a un apostata. Y eso fue lo que me hizo indagar más sobre este tema. Le doy Gloria a Dios y gracias por dejarse conducir por la dirección del Espíritu Santo. Dios le bendiga.