sábado, 25 de junio de 2011

Las Prioridades en la Vida (Mateo 6:33)

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

En esta ocasión quiero tratar brevemente el tema de las prioridades de la vida, es decir, del orden de precedencia de una cosa respecto de otra. Y me parece conveniente tratar este tema por dos razones, las cuales paso de inmediato a presentar.

I.- Es Imposible Vivir Sin Una Escala de Prioridades Establecida.
Nadie puede hacer 10 tareas físicas a la vez, debe establecer un orden para poder llevarlas a cabo todas de una manera satisfactoria. Aun la misma naturaleza en determinadas tareas estable un orden que debe ser ejecutado, como el movimiento de los plantas, el ciclo de vida de los seres vivos, el funcionamiento de muchos órganos vitales en nuestro cuerpo, entre otros. Pero la principal razón por la que no podemos vivir sin prioridades en nuestra vida es porque el Dios que nos creo es un Dios de orden. El Dios que hizo los cielos y la tierra, y todo cuanto en ella hay es tan poderoso que pudo haber hecho todo cuando existe con tan solo una palabra de su boca y todas al mismo tiempo, pero El simplemente no quiso hacerlo así, sino que estableció un orden para la creación de todas las cosas como puede observarse en Génesis 1 y 2. El Dios que te estamos presentando, al cual nosotros servimos y adoramos, enseña en su Palabra (2 de Corintios 14:40) que se complace en la decencia y el orden y se nos pone de modelo para que le imitemos.

II.- Aprovechar las Ocasiones en que Algunos Elaboran o Revisan Planes.
En segundo lugar, consideramos importante tratarte el tema de las prioridades en la vida porque hay momentos que nos parecen oportunos para hacer planes o revisar los que con cierta anterioridad hemos hecho. Somos muchos los que aprovechamos por ejemplo el tiempo de fin de año para analizar lo que fue el desarrollo del año que finaliza y a partir de ahí establecer nuevas metas y objetivos. Asimismo, es común que aquellos que realizan planes a fin de año o en cualquier otro momento se detengan cada tres, cuatro o seis meses a revisar la ejecución de lo planificado a fin de mirar su debido cumplimiento. Es importante destacar que toda planificación lleva de manera implícita y necesaria el establecimiento de prioridades, ya que si esto no se hace será imposible poner en práctica el plan, pues como vimos en la primera razón, es imposible vivir sin prioridades establecida.

Habiendo explicado las razones que nos motivan a hablar de este tema, quiero ahora estimularte a que revises tus prioridades ya que nuestra prioridades dicen mucho sobre qué tipo de persona somos y a Dios le interesa que los hombres vivan con prioridades correctas. Todos vivimos conforme a prioridades, pero eso no significa que todos tengamos prioridades correcta. Para que veas la importancia de vivir bajo prioridades correctas y adecuadas te hago el siguiente relato que entiendo ilustra muy bien el punto, esto es una cita libre, pues no recuerdo la fuente ni las palabras del origina.

El cierta ocasión una mujer con su único hijo en brazos en medio de gran necesidad iba caminando por un lugar con el propósito principal de encontrar alimento para él, su principal prioridad en ese momento era proveer para la terrible hambre de su bebé. Al pasar por el frente de una cueva observó en su interior grandes tesoros compuesto de joyas y diamantes y tan pronto entró escuchó una voz que le decía: toma todo lo que quieras pero no dejes lo más importante. Ella inmediatamente comenzó a coger todo cuanto podía y a ponerlo en su vestido, mientras la voz continuaba diciendo: toma todo lo que quieras pero no dejes lo más importante. La mujer en su deseo de tomar lo más que pudiera, en un momento se quitó al bebe de sus brazos y lo puso en el suelo mientras continuaba con su ardua labor de recoger las joyas. Mientras la voz continuaba diciéndole: toma todo lo que quieras pero no dejes lo más importante. En un momento observó que la entrada de la cueva empezó a cerrarse por lo que aumentó su esfuerzo en recoger lo más que pudiera, hasta tal punto que cuando la entrada estaba casi cerrada tuvo que hacer un movimiento tan rápido para poder salir que olvidó recoger a su hijo.

Este triste relato ilustra con claridad la importancia de vivir con prioridades claras y ordenas, que no solo salgan en palabras, sino que también sean manifestadas en los hechos. Es posible que la mujer de nuestro relato hablara y dijera de lo mucho que amaba su bebé, pero las circunstancias mostraron el orden de sus prioridades.

Pero volviendo nuevamente a ti, apreciado amigo, y tomando el ejemplo de esta mujer ¿qué puedes decir de tus prioridades? ¿Están basadas en la Palabra de tu Creador? Pues el Dios que te creo es quien mejor te conoce y ha dado pautas para que establezcamos prioridades correctas en nuestras vidas de manera que podamos vivir vidas que le agraden a Él y que por lo tanto te llevan a cumplir el propósito de tu existencia en este mundo.

Habiendo visto la importancia de tener prioridades correctas en nuestra vida permíteme brevemente explicarte el modelo de prioridades que Cristo dejó para que sus discípulos vivan correctamente a fin de que lo consideres si realmente deseas vivir lo que la Palabra de Dios define como la verdadera vida. ¿Cuál es según el Señor Jesucristo la principal prioridad de los hijos de Dios? Mateo 6:33 nos da la explicación:

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Esta declaración del Señor Jesucristo es parte de uno de sus sermones más largo y famoso conocido como El Sermón del Monte que inicia en el capítulo 5 del evangelio de Mateo y concluye en el capítulo 7, y viene a ser la conclusión del tema que empieza a tratar en el versículo 19. Es pues importante que veamos de qué cosas está hablado Cristo para luego concluir con el versículo 33 que ya citamos.

En los versículos del 19 al 21 habla acerca de hacer tesoros, cito:
19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. 21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Cristo no prohíbe el hacer tesoros sino que más bien cambia el foco de donde deben hacerse esos tesoros, en el cielo y no en la tierra y las razones que da para así hacerlo nos dejan ver su gran sabiduría, pues lo que se hacen aquí en la tierra tienen mucho riesgos, pues se corrompen y pueden ser robados, pero no así con los tesoros que se hacen en el cielo. Pero nota también un principio muy importante expresado aquí, donde tengas tus tesoros, allí es donde realmente tendrás tu corazón.

En los versículos del 22 al 23 nos habla de tener buenos ojos, de estar bien enfocado:

22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; 23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?

Cristo continúa en el versículo 24 enseñándonos nuestra limitante para amar a Dios y a las riquezas al mismo tiempo, sencillamente enseña que tal cosa es imposible, ya que son excluyentes mutuamente:

24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Finalmente en los versículos del 25 al 33, que son los que nos dan el contexto inmediato al versículo 33 que estamos observando, nos habla del afán y la ansiedad:

25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.

En esta porción Cristo prohíbe clara y directamente el afán, es decir, una preocupación sin medida, y lo hace refiriéndose a cosas que son básicas y elementales como el alimento y el vestido. La forma en que nos presenta su argumentación para no afanarnos es increíblemente extraordinaria, lo hace contrastando cosas en su valor y asignándole prioridades, observa: La vida es mucho más que el alimento, Dios alimenta a los pájaros y no lo hará con el hombre que vale más que cualquier pájaro. Dios viste a hierva del campo con más esplendor que los grandes reyes como Salomón, y si lo hace con la hierba no tendrá cuidado de la vestidura de sus hijos. Y su argumento final es sencillamente devastado y sumamente consolador para quienes han depositado su completa confianza en el Dios creador, y es que Dios sabe como buen Padre que sus hijos tienen esas necesidades. Él no es un padre irresponsable que no provee para las necesidades de los suyos.

Reitero que Cristo prohíbe aquí el afán y la ansiedad que como dije es una preocupación sin medida por cualquier cosa, pero Cristo no está prohibiendo el que seamos responsable en nuestros deberes para con la familia y la sociedad. La misma ilustración que El utiliza sobre la forma en como Dios provee el alimento para las aves nos deja ver esto bien claro, pues Dios le da el alimento pero las aves tienen que salir a búscalo. Este pasaje no es un incentivo a la irresponsabilidad y la vagancia, más bien es una garantía al creyente para que se dedique con esmero a sus responsabilidades sin afanarse como aquellos que no tienen al Padre celestial para que les cuide.

Resumiendo entonces acerca de la enseñanza de Cristo sobre nuestras prioridades vemos que antes que incluso nuestras necesidades primarias debemos buscar primeramente las cosas que tienen que ver con Dios, su reino y su justicia, y todo lo demás vendrá como una añadidura. Pero ¿qué significa buscar el reino de Dios y su justicia? Significa que en todo cuanto desees y hagas busque dar gloria a Dios y para esto todo cuanto desees y haga debe estar conforme a sus reglas y leyes de amor contenida en la Escritura.

Para ilustrar mejor este punto escucha lo que le pasó a Marta en una ocasión en que Cristo fue a visitarla junto a su hermana María, cito de Lucas 10:38-42:

38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

En otra ocasión el Señor Jesucristo dijo en Mateo 16:26:

Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

Ahora te pregunto, ¿cómo están tus prioridades?, ¿siguen este orden establecido por tu Creador, quien en el día del juicio te llamará para dar razón de todo cuanto hiciste en esta tierra? Si tu respuesta es afirmativa me alegro grandemente y te animo a seguir actuando conforme a ese orden de prioridades, pero si tu respuesta es no o dudosa te exhorto a aprovechar esta oportunidad de oro que Dios ahora te da, sabiendo que debemos aprovechar al máximo al tiempo, pues la misma Palabra de Dios nos dice en Efesios 5:15-16 que debemos andar sabiamente aprovechando bien el tiempo ya que los días son malos.
Por favor mi amigo, si deseas tener días buenos ordena tus prioridades conforme a la enseñanza de Dios y ven a Cristo, para que desde ese momento empiece a buscar primeramente el reino de Dios y su justicia y disfrute de los tiernos cuidados del Padre celestial que quiere que todos los hombres procedan en arrepentimiento y fe.

Que el único y sabio Dios se agrade en bendecirte grandemente.

3 comentarios:

Diego Acosta dijo...

Es muy cierto todo lo que dice. Justo ahora me toca predicar sobre el Reino y la este tipo de comentarios sirven de mucho. Cuando vemos las prioridades de los creyentes reflejadas en la práctica, nos enfrentamos a un montón de afanes que a veces cuesta entender. Bendiciones muchas

Diego Acosta dijo...

En la práctica de muchos creyentes vemos como este tema debiera tocarse mucho más en las iglesias. bendiciones.

Diego Acosta dijo...

muy bueno! bendiciones